Asuntos de palacio. Visitando Zurbano, Buenavista y Fernán Núñez

Palacio de Zurbano

Situado en el barrio de Chamberí, en la calle Zurbano esquina con la calle Fernando el Santo, 6, el palacio de Zurbano fue construido por el conde de Muguiro, diputado en Cortes y senador, casado con Ángeles de Beruete y Moret, hija del pintor Aureliano de Beruete, entre los años 1878 y 1881. La historia del solar donde se encuentra el palacio se remonta hasta el reinado de Felipe II , una época en la que los terrenos no eran más que huertas.

Plano Zonal de las calles Zurbano y Fernando el Santo

El proyecto original, de estilo ecléctico clasicista, era obra del arquitecto Severiano Sainz de la Lastra con planta casi cuadrada con una distribución simétrica de las distintas estancias y estructura de hierro. Estaba situado en una de las esquinas del solar, dejando el resto para el jardín donde estaban cuadras, cocheras, celaderas, guadarnés, gallinero y un invernadero o estufa de estilo victoriano construido en metal y cristal. La decoración del interior fue obra de Arturo Mélida y Alinarí. qué también diseño el jardín que a. El palacete  tenía una disposición clásica, con una gran escalera construida en la época del marqués de Casa Riera y un oratorio de estilo neogótico de la segunda planta actualmente convertido en despacho. De sus paredes colgaron telas realizadas por Goya (La lechera de Burdeos y el retrato de Juan Bautista Muguiro), y los retratos de Fermín Muguiro y su esposa Dª. Ángela Beruete, firmados por Federico de Madrazo y JoaquínSorolla.

Palacio de Zurbano 1Palacio de Zurbano 2

En 1919 los descendientes del conde de Muguiro vendieron la propiedad por 750.000 pesetas a Gonzalo Mora y Fernández, marqués de Casa Riera, quién encargo a Eladio Laredo una profunda remodelación del edificio original, duplicando la superficie construida tras eliminar las cocheras y parte del jardín, para añadir un salón de baile, biblioteca, comedor de gala, además de nuevos dormitorios.

Palacio de Zurbano - Jardín Palacio de Zurbano - Detalle de las pinturas Palacio de Zurbano - Salón de las Abejas

También la colección de obras de arte se incremento de forma notable con los retratos del matrimonio Goicoechea, de Goya, un retrato posiblemente de San Pablo, atribuido a Velázquez, y obras de Tiepolo, varios maestros flamencos, Raimundo de Madrazo, Vicente y Bernardo López….lo que convertía el palacio de Zurbano en un verdadero museo de arte.

Palacio Zurbano Palacio de Zurbano - Escalera principal

En este palacio nació Fabiola de Mora y Aragón en 1928, hija del marqués de Casa Riera, quien tras contraer matrimonio con el rey Balduino de Bélgica en 1960, se convertiría en reina de los Belgas. Finalmente, en 1986, la familia de Mora y Aragón vendió el palacete al Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, que llevaría a cabo una profunda remodelación y restauración del edificio y el jardín.  Tras ser utilizado durante un breve periodo de tiempo por el Consorcio de Madrid Capital Europea, pasó a ser la sede del Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo.

Palacio de Buenavista

Situado en la calle de Alcalá, frente al Banco de España, la construcción original, del Palacio de Buenavista, hoy desaparecida, se remonta al siglo XVI, cuando Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo, se lo dona a Felipe II, con ocasión de la proclamación de Madrid como capital del reino. Propiedad desde entonces de las Casa Real, fue la residencia de Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V y madre de Carlos III, desde 1759 a 1766, tras trasladarse a Madrid desde el palacio de La Granja en Segovia.

Proyecto para el palacio de BuenavistaPalacio de Buenavista en 1780

En 1816, pasó a ser Museo Militar y Parque de Artillería y de Ingenieros, para desde 1847 ser Ministerio de la Guerra, del Ejército desde 1939 y de Defensa desde 1977. En la actualidad alberga el Cuartel General del Ejército de Tierra.

El palacio de Buenavista desde el mirador del palacio Cibeles

Fue adquirido por el XII duque de Alba en 1769, aunque el edificio actual, fue mandado edificar por la duquesa de Alba a finales del siglo XVIII para su uso como residencia privada y en 1805 fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid como regalo a Manuel Godoy, favorito  primer ministro de Carlos IV,en cuyas manos permaneció hasta la incautación de sus bienes en 1808. Durante la Guerra de la Independencia el mariscal Murat ocupó el Palacio de Buenavista y tras el final de la guerra se convirtió en sede del Museo Militar y entre sus paredes falleció el general Prim, que fue presidente del Gobierno de 1869 a 1870, tras sufrir un atentado cuatro días antes de la llegada de Amadeo I de Saboya.

Palacio de Buenavista - Entrada a los jardines

Monarcas y políticos de la historia de España han estado estrechamente relacionados con la historia del Palacio de Buenavista, y en él han residido, el general Espartero, el general Prim o Miguel Primo de Rivera y han tenido su lugar de trabajo Manuel Azaña o Francisco Largo Caballero durante la II República y ha sido escenario de importantes episodios de la historia reciente de España, como la Sanjurjada, de 1932, o la dirección de la defensa de Madrid durante la Guerra Civil.

Palacio de Buenavista - Escalera principal

Una de las estancias destacadas del palacio es el Salón de Embajadores, lugar en el que el mariscal Joffe, héroe de la batalla de Verdún, condecoró a Alfonso XIII en agradecimiento por neutralidad de España en la I Guerra Mundial y su colaboración con la Cruz Roja Internacional. Este edificio alberga también auténticas joyas del arte patrio, como un retrato de Fernando VII de Francisco de Goya, la mesa donde Alfonso XIII presidió su último consejo de ministros, un ascensor secreto, alfombras procedentes de la de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Entre sus piezas más importantes se encuentran un retrato de Fernando VII, obra de Francisco de Goya, la mesa donde el Rey Alfonso XIII presidió su último consejo de ministros, un ascensor secreto, e importantes frescos en sus techos y paredes.

Calle Alcalá (12)

 Palacio de Buenavista 1 1 Palacio de Buenavista 2

Dos estatuas dedicadas a Don Pelayo y a Hernán Cortés flanquean el Patio de Armas del palacio, y en sus jardines, añadidos en 1869 por el general Prim y cerrados por una verja realizada en forja de hierro, hay estatuas dedicadas al guerrero celtíbero, al valor,  los tercios de Flandes, el Cid, Agustina de Aragón, el Gran Capitán o las de Marte, el dios romano de la guerra y Minerva, la diosa romana  de la guerra, la sabiduría y la ciencia .

Palacio de Fernán Núñez

Está situado en la calle Santa Isabel nº 44, siendo una de las construcciones palaciegas mejor conservadas de Madrid. El Palacio presenta dos áreas claramente diferenciadas: la noble, la que se conserva en mejor estado tras las sucesivas restauraciones efectuadas, y la de servicio. La parte noble, donde podemos ver entre otras estancias, el Salón de Baile con sus numerosos espejos, el Salón Isabelino y el Comedor de Gala, está decorada con alfombras y tapices realizados en la Real Fábrica de Santa Bárbara, algunos de ellos diseño de Goya, lámparas de cristal de Murano y Baccarat, sedas y otros elementos de lujosa factura, mientras que la zona de servicio fue transformada  en oficinas a partir del año 1941. También merece la pena visitar el jardín, diseñado por arquitectos y paisajistas procedentes de París.

Palacio de Fernán Núñez -Salón Isabelino Palacio de Fernán Núñez - Salón de baile

Sus orígenes se remontan al siglo XVIII cuando Blas Jover, Secretario de Consejos de Fernando VI, construyó su residencia en los antiguos huertos del convento de Santa Isabel, lugar donde a su vez Antonio Pérez, el todopoderoso secretario de Felipe II había  construido su popular “casilla”. En 1769, tras varios traspasos de la propiedad, Miguel José María de la Cueva, XIII duque de Alburquerque y IV marqués de la Mina, adquiere y transforma la vivienda. En 1803 fallece y, debido a problemas sucesorios, el edificio se utiliza como cuartel, hospital y viviendas. En 1815, Felipe María Osorio de la Cueva, VII conde de Cervellón, hereda la mansión. Posteriormente contrae matrimonio con María Francisca de Asís, II duquesa de Fernán-Núñez, quienes entre 1847 y 1849 remodelarían el palacio según el estilo romántico imperante en la época.

Palacio de Fernán Nuñez (6) Palacio de Fernán Nuñez (3)

En 1905 el palacio fue nuevamente ampliado y remodelado por el arquitecto Valentín Roca Carbonell. El jardín fue asimismo rediseñado por la empresa parisina “Cabinet Ch. Revéron, L. Collin, Succr. Arquitecte-Paysagiste”, que añadió la terraza de mármol.

Palacio de Fernán Nuñez (4) Palacio de Fernán Nuñez (7) Palacio de Fernán Nuñez (8)

Durante la Guerra Civil, la familia de Fernán Núñez y Cervellón traslada su residencia fuera de España, excepto el V Duque que participa en la contienda y fallece en la primera Batalla de Madrid. Durante este periodo, el Palacio es incautado y ocupado por la Juventudes Socialistas Unificadas y la Junta del Tesoro Artístico cataloga las obras de arte y traslada las más valiosas a la Basílica de San Francisco el Grande.

Palacio de Fernán Nuñez (2) Palacio de Fernán Nuñez (5)

Tras finalizar la contienda, Mercedes de Anchorena, duquesa viuda de Fernán Núñez vendió el palacio en 1941 a la Compañía Nacional de Ferrocarriles del Oeste de España que poco después se integraría en RENFE. En la planta baja estuvo situado el primer Museo Ferroviario de España que años mas tarde, en 1980, sería trasladado a la Estación de Delicias, donde aun permanece. En la actualidad el edificio es propiedad de ADIF y de RENFE, siendo la sede de la Fundación de Ferrocarriles Españoles desde 1985.

Palacio de Fernán Nuñez (9)

En 2002 RENFE  llevó a cabo una profunda restauración del edificio, calificado como edificio monumental de alto valor histórico-artístico, que  incluyó cubiertas, patios, jardín, garaje y viviendas con el objetivo de recuperar el estilo de principios del siglo XIX. 

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Las temporales del Prado. Ingres y el Divino Morales.

El Museo Nacional del Prado concluye el año 2015 con dos exposiciones temporales, dedicadas a  Ingres y El Divino Morales. 

INGRES

Museo del Prado 9

Las pinturas de Ingres permanecerán expuestas hasta el 27 de marzo de 2016 en una exposición organizada en el Museo del Prado en 2015, con la especial colaboración del Museo del Louvre y el Museo Ingres de Montauban. Se presentan con un desarrollo cronológico de la obra del pintor francés dividido en 11 secciones:

Un artista, múltiples formaciones

Retratos íntimos. Primeros retratos oficiales

Roma y los mitos

El desafío clásico

Troubadour

Ingres y el duque de Alba

Mujeres cautivas

Nuevos retratos

La pintura religiosa

Suntuosa desnudez

Últimos retratos

Ingres era capaz de captar el carácter de sus modelos, reflejando con igual maestría la imponente presencia de Napoleón I en su trono imperial, el carácter soñador de François Marius Granet o la energia de El Señor Bertin .

Ingres - Jean Dominique Ingres - Napoleón en su trono imperial

En la sala dedicada a los desnudos femeninos podremos comprobar la sensualidad de La gran odalisca, que aparece completamente desnuda sin ningún argumento, ni mitológico, ni literario, ni histórico que justifique su desnudez. Angélica liberada por Ruggiero y El baño turco constituyen otra muestra magistral de esa mujer sensual y voluptuosa.

Ingres Ruggiero libera a Angelica Ingres - El baño turco

El repaso que esta exposición nos propone a la obra de Ingres nos muestra ta asimismo sus obras historicistas con sus heroicos desnudos masculinos y la pintura religiosa, con La Virgen adorando la Sagrada FormaJesús entre los doctores.

EL DIVINO MORALES

El Divino Morales

 

Por su parte la exposición dedicada a El Divino Morales, se podrá visitar hasta el 10 de enero de 2016. Esta dividida en 5 secciones:

Iconos perdurables.

Esta sección nos presenta algunas de las obras más conocidas del pintor, obras de tamaños bastante reducidos con figuras de busto o medio cuerpo representadas sobre fondos negros pensadas para oratorios y capillas privadas.

Del dulce pintar. En torno a la Virgen y el Niño.

En esta sección se exponen pequeñas tablas con imágenes de gran carga emotiva,  pensadas para servir las devociones privadas en la representación de “La Virgen y el Niño”. Las principales creaciones giraron en torno a la Virgen gitana o del sombrerete, donde María luce un vistoso tocado de ancha ala, y la Virgen del huso,  donde el Niño sostiene ese instrumento de devanar como trasunto de la cruz.

Pintura para muy cerca. Imagenes de Pasión y Redención.

Esta selección de obras gira alrededor del Ecce Homo de cuerpo entero del Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa, y de una escultura de Alonso de Berruguete del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, una referencia iconográfica que nos muestra la relación de Luis de Morales con la escultura. Destacan las tablas dedicadas a Cristo doliente, realizadas en formatos de pequeñas dimensiones, con fondos en un intenso color negro.

Narraciones complejas. Los retablos.

Como la mayoría de los pintores españoles del siglo XVI, Luis de Morales realizó un importante número de retablos. Se presentan también en esta sección, los dos únicos dibujos atribuidos al artista: Lamentación ante Cristo muerto y Noli me tangere, ambos del Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa.

San Juan de Ribera y la espiritualidad de la Contrarreforma.

Entre el grupo de prelados que estuvieron destinados en Badajoz en vida de Luis de Morales, la personalidad más destacada fue sin duda San Juan de Ribera, referencia obligada en la vida y producción pictórica del Divino. La obra fundamental de esta última sección es el retablo titulado El juicio del alma de San Juan de Ribera, procedente Museo del Patriarca de Valencia.

Luis de Morales - Cristo Varon de Dolores Luis de Morales - La Virgen del pajarito Luis de Morales - La Virgen de la leche 

Luis de Morales nació en 1510 o 1511 y murió probablemente en 1586. Durante más de cincuenta años fue el pintor más prolífico e importante de Extremadura, región donde realizó numerosos retablos y cuadros de altar, ampliando su producción a Portugal, especialmente a Évora y Elvas. su obra presenta influencias prcedentes de Flandes y Castilla y el conocimiento de obras de otros artistas, sobre todo de Alonso Berruguete o Sebastiano del Piombo, ayudó a definir el estilo de un pintor que alcanzó temprana fama gracias a sus pequeñas tablas de temática religiosa, sencillas en su composición y muy cercanas al creyente.

El Prado cuenta con 23 tablas de este autor y su taller, obras que por su número y calidad le convierten en el principal depositario de obras de este gran pintor y la exposición nos presenta una cuidada revisión de la obra del Divino, un apelativo que sería explicado así por el pintor Antonio Palomino en el siglo XVIII:

“Fue cognominado el Divino, así porque todo lo que pintó fueron cosas sagradas, como porque hizo cabezas de Cristo con tan gran primor, y sutileza en los cabellos, que al más curioso en el arte ocasiona a querer soplarlos para que se muevan, porque parece que tienen la misma sutileza que los naturales”

Las temporales del Thyssen, Edvard Munch.

Edvard Munch, arquetipos.

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Dividida en 8 secciones, la exposición que el Museo Thyssen-Bornemisza dedica al pintor noruego hasta el 17 de enero de 2016, reúne una selección de 80 obras entre óleos, dibujos y grabados, la mitad de ellas procedentes de la colección museo noruego, lo que nos permite un exhaustivo recorrido por la obra de este prolífico artista, a la vez que podemos observar su gran capacidad para mostrar las obsesiones del hombre contemporáneo a través de una obra que mezcla con especial acierto tradición y experimentación, con un lenguaje artístico que evoluciono desde el simbolismo de los primeros años hasta el expresionismo. Las formas planas y sinuosas, el uso del color, la deformación de los cuerpos y el uso de texturas y técnicas innovadoras se muestran como elementos característicos de este lenguaje artístico, en cada una de las secciones de esta exposición: melancolia, muerte, pánico, mujer, melodrama, amor, nocturnos, vitalismo y desnudos.

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Comisariada por Paloma Alarcó, jefa de conservación de pintura moderna del Thyssen y Jon Ove Steihaug, director de colecciones del Munch Museet de Oslo, la exposición gira, sin un orden cronológico, en torno a los aspectos más desconocidos de la fuerza creadora de Munch.

Munch Arquetipos

Afirma Paloma Alarcó que:

“Munch se quiere explicar la vida a sí mismo, pero principalmente pinta para los demás”

“Nos pone ante nuestros propios sentimientos. Él siempre tiene en cuenta al espectador, y por eso el espectador siempre se siente un poco turbado delante de una obra de Munch, porque en el fondo hay una empatía muy fuerte entre los temas que nos presenta Munch y nuestros propios sentimientos”.

 

 

Asuntos de palacio. El Palacio de Linares y el fantasma de Raimundita.

El Palacio de Linares, actualmente sede de la Casa de América, que se alza orgulloso y elegante en el privilegiado entorno de la Plaza de Cibeles de Madrid, tiene entre los madrileños, fama de “palacio encantado”. ¿A qué sucesos debe este paIacio su fantasmagórica fama? ¿Qué ocurrió entre sus muros? ¿Qué hay de verdad y qué hay de Ieyenda? ¿De quiénes son los fantasmas que, según se cuenta, por las noches recorren de forma quejumbrosa y lastimera, sus corredores y salones?

linares
Pero para comenzar, echemos un vistazo hacia atrás en el tiempo y conozcamos algo de la historia del Palacio de Linares y sus primeros habitantes y propietarios, los desafortunados Marqueses de Linares y su hija Raimundita.

Mateo de Murga fue un financiero vasco que hizo una enorme fortuna en Cuba, un “indiano” de talante liberaI que llegada la adolescencia de su hijo José, uno de los protagonistas de la leyenda de los fantasmas del palacio de Linares, le aconsejó que se casara únicamente por amor, sin importar la condición social de la  elegida.

José, se enamoro perdidamente de Raimunda Osorio, hija de una estanquera. Pero cuando le pidió permiso a su padre para contraer matrimonio, éste, de modo sorprendente, intento disuadirle, enviándole a Londres para que olvidara ese amor. En 1857, a Ios pocos meses de su IIegada a Londres, falleció Mateo de Murga e inmediatamente, José regresa a Madrid, para una vez pasado eI luto en 1858 casarse con su amada   Raimunda.

EI 21 de octubre de 1872, el rey Amadeo I concedió a José de Murga, mediante real decreto, los títulos nobiliarios de marques de Linares y vizconde de Llanteno en agradecimiento al apoyo prestado a la Familia Real. Tras la renuncia al trono de España de Amadeo I, y proclamada la I República, tanto el marqués de Linares, como el marqués de Salamanca, aportaron una gran suma de dinero para la restauración de la monarquía en la persona de quien finalmente reinaría en España, a partir de 1874, como Alfonso  XII.

En este mismo periodo, concretamente en 1872, fue cuando José de Murga, ya primer marqués de Linares, adquirió el solar de más de 3.000 metros cuadrados, propiedad del Ayuntamiento de Madrid, donde se encontraba el Pósito de Madrid, un depósito destinado a almacenar grano, pudiendo de ese modo controlarlo en tiempos de escasez. Fue en este solar, donde decidió levantar el palacio que nos  ocupa.

EI arquitecto Carlos Coludí, proyecto un palacio de tres plantas de estilo versallesco, decorado con el mayor esplendor imaginable. Su interior disponía de 27 chimeneas diferentes, un riquísimo comedor de gala, lámparas de araña del mejor cristal, suelos de mosaico, sedas pintadas, frescos de temas mitológicos obras de los mejores artistas de la época, así como una magnífica escalera de mármol de Carrara diseñada por Jerónimo Suñol, una suntuosa capilla e incluso un salón de té, cuyo mobiliario se trajo desde china.

 Y es justo en este punto de nuestra historia, donde comienzan el misterio y la leyenda de los fantasmas del Palacio de Linares.

En 1884, los marqueses decidieron trasladarse al que sería su nuevo hogar, a pesar de que las obras en el palacio aun no habían concluido. Y fue entonces, ordenando unos documentos de su padre, cuando el marqués encontró la terrible carta que su padre no llegó  a enviarle a Londres, en la que le confesaba el motivo de su rotunda negativa a autorizar aquella boda: José y Raimunda eran medio hermanos. Mateo de Murga en su juventud   había tenido un “affaire” con una estanquera y Raimunda era el fruto de la misma.

El descubrimiento de estos hechos, sumió a ambos en la más completa desesperación. Raimunda estaba segura de que todo era cierto, pues recordaba como su madre, en su lecho de muerte, maldijo a aquél que la amó y luego la abandono junto al fruto de su  pecado. A él y a sus descendientes. El matrimonio, en su desesperación recurrió al mismísimo Papa Pío IX que les concedió una bula papal denominada “Casti Convívere” por la cual, los marqueses podían seguir casados, pero observando la más absoluta castidad. A partir de ese momento los marqueses continuaron viviendo bajo el mismo techo, pero en diferentes plantas del palacio.

Y entonces, ocurrió lo peor que podía pasar, a los pocos meses Raimunda dio a luz una niña, Raimundita, fruto del gran amor que los marqueses se profesaban, pero también también fruto del pecado al no haber respetado la bula papal que les obligaba a vivir en castidad. Y cuenta la leyenda, que entre los dos la asesinaron y la emparedaron, para evitar de ese modo el escándalo y que, aun hoy en día, el espíritu de Raimundita sigue paseándose por los grandes salones del viejo palacio, cantando canciones infantiles y llamando con voz lastimera a sus padres tras cerrar el palacio con cien llaves, que lo mantendrían cerrado y deshabitado durante largos   años.

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Existe otra versión, sin duda mucho menos siniestra y macabra, que nos cuenta que el marqués tuvo una hija con una de las criadas, a la que llamaron también Raimunda e hicieron pasar por hija del abogado del marqués, Federico Avecilla y Delgado y de Raimunda Aguado y Cabañas. Protegida y apadrinada por los marqueses, tras la muerte de éstos heredaría una gran parte de su fortuna, casándose años después con Felipe Padierna de Villapadierna y Erice, segundo conde de Villapadierna. La marquesa murió de pena en 1901 y José de Murga, el marqués, tan solo cinco meses después a consecuencia, según se dijo, de un “disparo fortuito”. Cumpliendo con las últimas voluntades de los marqueses, en 1918, sus cuerpos fueron trasladados desde Madrid hasta Linares (Jaén), donde reposan desde entonces en la cripta familiar, situada en la capilla del Hospital de San José y San Raimundo en Linares, más conocido como Hospital de los Marqueses de Linares, hoy convertido en museo.

Con cuáI de Ias dos versiones anteriores os quedáis? La eIección es vuestra.

Mucho se ha escrito acerca de esta leyenda que contribuyo a que el palacio permaneciera deshabitado durante largos años. Fueron muchos los intentos de vender el, ya para todos los madrileños, siniestro edificio, pero nadie parecía tener el menor interés por vivir en un palacio con fantasma incluido. Finalmente, en 1989, previo al inicio de los trabajos de remodelación, que debían realizarse para convertir el suntuoso edificio en la sede de la Casa de América a partir de 1992, el Palacio de Linares fue sometido a un exhaustivo rastreo, análisis y fotografiado hasta el último de sus rincones, por un prestigioso equipo de parapsicólogos del Grupo Hepta al mando del cual estaba el jesuita José María Pilón, en busca de cualquier indicio de la existencia de fenómenos paranormales entre sus muros, llegando a la conclusión de que en el Palacio sucedía algo fuera de lo común. Con frecuencia, la temperatura de las habitaciones descendía hasta diez grados bajo cero, incluso en verano. En Ia capilla, de repente se escuchaba sonar el órgano, y el equipo de investigadores detectó una poderosa fuente de energía entre los muros del palacio. Las fotografías realizadas, reflejaban unos extraños campos energéticos que hacían suponer la existencia de fantasmas o espíritus. Se habló de la posibilidad de que bajo el suelo de mármol se hallaran restos humanos. Incluso, un miembro del equipo de expertos, declaró que había visto a una niña pequeña con el cabello rizado y vestida de blanco corriendo y llorando de forma lastimera por el salón de baile. El informe definitivo entregado al Ayuntamiento de Madrid el 4 de junio de 1989 por el equipo del Padre Pilón, confirmó que el Palacio de Linares estaba invadido por campos energéticos cuyo origen se debía al trágico desenlace de un asunto familiar. Asimismo se afirmaba que eI Palacio de Linares reunía las condiciones adecuadas, dada su ubicación en una zona de corrientes subterráneas, para que en él se manifestaran fantasmas y  espíritus.

Aun hoy en día, ya convertido el palacio en la Casa de América, se afirma que los vigilantes de seguridad duran mas bien poco, incluso hay quien asegura que algunas noches se puede ver a los fantasmas de los marqueses, vagando desconsolados por sus habitaciones del palacio, cumpliendo así con su eterna condena de separación.

Y ahora, si esta trágica leyenda de José y Raimunda, marqueses de Linares, su hija Raimundita y sus respectivos fantasmas, no os ha quitado el hambre, nada mejor que reponer fuerzas en alguno de los numerosos restaurantes de los cercanos barrios de Chueca, Salamanca o las Letras. Lo primero es lo primero, y como muy sabiamente dice el refranero castellano: “El muerto al hoyo y el vivo… al bollo”.